Origenes de Emasa
Orígenes
La gestión del sistema de abastecimiento de agua en Málaga se remonta al siglo XIX. Tras algunas propuestas iniciales de empresas privadas para desarrollar el suministro de agua a la ciudad, el Ayuntamiento optó por la traída de aguas de los manantiales de Torremolinos aprovechando la abundancia de acuíferos existentes en esa zona. De ahí surge la primera iniciativa en 1876 con la puesta en marcha de la Compañía de Aguas de Torremolinos hasta que el Ayuntamiento rescató la concesión y municipalizó el servicio en 1913.

La expansión de la ciudad en la segunda mitad del siglo XX obligó a diseñar un nuevo sistema de abastecimiento y distribución que implicaba una considerable complejidad técnica y de gestión. El Servicio Municipal, que pasó a funcionar en régimen de monopolio desde 1942, tenía que atender las necesidades de una población que se duplicó en un cuarto de siglo hasta superar el medio millón de habitantes a principios de los años ochenta. Este proceso de cambios iba apuntando hacia la adopción de nuevas formas de organización de este servicio público caracterizadas por una mayor eficacia y agilidad.

Así, el abastecimiento y distribución de agua potable se empezó a gestionar a través de un Servicio Municipal integrado en el esquema funcional del Ayuntamiento. El organigrama del servicio, que cubría las facetas técnica y administrativa, se estructuró inicialmente en una jefatura y cuatro áreas: Tratamiento de Agua, Mantenimiento y Explotación, Gestión de Abonados y Oficina Técnica. La plantilla estaba formada por 137 trabajadores adscritos al Servicio Técnico de Aguas (de ellos, 68 pertenecientes a la sección de Mantenimiento y Explotación), más otros once funcionarios asignados al Negociado Administrativo de Aguas.
Creación de Emasa
La idea de crear una empresa municipal de aguas que contemplase la gestión aplicada del agua al abastecimiento, la depuración y el saneamiento, como procesos integrados en un mismo ciclo integral del agua, data de la década de 1940. Los sucesivos intentos para la propuesta de la nueva entidad municipal no fructificaron hasta los años 70, cuando el proyectó se presentó ante el Ayuntamiento. Sin embargo, no fue hasta 1983 cuando la realidad de un abastecimiento en permanente expansión condujo a retomar la iniciativa. Entonces, se inició un periodo de estudios y trabajos previos que culminaron con la elaboración de una memoria justificativa para la creación de la nueva empresa que fue aprobada por el Pleno Municipal el 26 de abril de 1985.